
Michael Jackson fue exaltado el martes con palabras y canciones por una lista de músicos, atletas y otras personalidades en una ceremonia cuyo momento cumbre protagonizó su hija de 11 años. El homenaje adquirió un tono más espiritual que espectacular, al comenzar con un coro de iglesia que cantó ante su féretro dorado y siguiendo con discursos lúgubres y actuaciones musicales estilo gospel.El pastor Lucious W. Smith de la Iglesia Bautista de la Amistad pronunció la invocación, y luego Mariah Carey interpretó una versión de la balada de los Jackson 5 "I'll Be There" a dúo con Trey Lorenz. Millones de seguidores en todo el mundo se reunieron para ver la ceremonia, que se transmitió en vivo de Tokio a París y el resto del mundo por Internet. Entre quienes recordaron a Jackson estuvo el magnate musical Barry Gordy, el reverendo Al Sharpton y los grandes del baloncesto Magic Johnson y Kobe Bryant. Aunque el evento fue catalogado como una celebración, algunos participantes aprovecharon para defender a Jackson, cuya vida estuvo marcada tanto por críticas como por su talento. La ceremonia terminó con interpretaciones grupales de "We Are the World" y "Heal the World", que cantaron Lionel Richie, Hudson y miembros de la familia Jackson. Se les unieron niños vestidos de blanco y otras personas que habían participado en el acto. Unas 20.000 personas acudieron al Centro Staples para ver llegar el féretro cubierto de flores con los restos de Jackson en una caravana escoltada por las autoridades. Los fans que obtuvieron entradas llevaron sus pulseras doradas y recogieron un programa también dorado al entrar. Los hermanos de Jackson cargaron su ataúd, todos con corbatas doradas, un guante blanco y lentes oscuros. Jermaine Jackson, hermano de Jackson, subió al escenario a cantar "Smile" al tiempo que intentaba contener las lágrimas. Más de 1,6 millones de admiradores se registraron en internet con la esperanza de poder asistir a la ceremonia en el Centro Staples, y sólo 8.750 fueron seleccionados.





























